Buena situación en una calle tranquila y céntrica, sin problemas para aparcar.
La habitación no me gustó mucho, pedí cama de matrimonio y me dijeron que no estaba disponible, me dieron una con dos camas. Además hacía algo de frío, los radiadores estaban sólo templados. El cuarto de baño era pequeñísimo, pero al menos tenía mampara en la ducha.
Buen desayuno, bastante completo y con la posibilidad de que te hicieran en el momento unos huevos revueltos, bacon...Disponían de fruta fresca, bollería y de las típicas tiropitas y spanakopitas (una especie de empanadas de queso o espinacas).
Disponen de un ordenador con internet gratuito a disposición de los clientes en la zona de recepción.
