Estuvimos alojados en Divers Lodge una semana en el bungalow 3. Amplio y funcional. Sin lujos ni adornos superfluos. Situado en la cima de una colina, gozábamos de unas vistas excepcionales, pero debíamos subir/bajar cerca de 100 escalones para ir hasta la zona del comedor. Buen ejercicio para fortalecer piernas y quemar grasas superfluas... Abstenerse gente con problemas cardiacos. Los propietarios Rob y Linda, y todo el staff del hotel nos hicieron sentir como en casa en todo momento.
Pero, sin duda, lo mejor de todo es el buceo, que yo definiría "a la carta", tu decides el número de inmersiones, la hora a la que quieres comenzar y el punto de buceo donde quieres bucear. Mi marido y yo salíamos todos los días a las 7:30, en nuestro propio barco, con un guía y dos personas más de tripulación. Un grupo de tres buceadores es perfecto para bucear en los fondos de ceniza y arenosos de Lembeh. Salvo en una inmersión, no nos encontramos con ningún otro grupo de buceadores y la verdad es que, después de observarlos un rato, me sentí una privilegiada en el paraiso de las criaturas extrañas en las cálidas aguas de Lembeh. Volvíamos al Lodge ya de noche, donde nos esperaba una cena caliente, con rica comida casera variada y abundante.
No lo dudéis, seguro que no es el resort mas lujoso ni bonito, pero el buceo es lo mejor de Lembeh.
