A l cheking (más o menos a las 12:30 hrs del día 08 de febrero), nos encontramos que la habitación no estaba lista ; sólo recibimos la habitación después de las 16:30 horas, objetivamente dormií, sentada en un sillón, en el lobby.
El Personal, especialmente el de la recepción, no está capacitado ni preparado para atención eficiente al cliente, son la cara visible de la organización. Debiera dominar el inglés y el español; sólo hablan su lengua materna.
Comidas sosas, demasiado tradicional. Nunca se nos ofreció grutas y vegetales títipos del Brasil como maracuyá, bananas fritas, yucas; en fin, los alimentos del trópico estuvieron absolutamente ausente. Quedé con ganas de saborearlos.
- Hotel Mercure Camboriu Balneario Camboriu
