En Silkeborg, podrás disfrutar de la escapada que más se adapte a tus gustos, sean cuales sean. Puedes pasar una semana con una familia, trabajando en una granja local. O darte un chapuzón en las aguas cristalinas del lago Almindso. También puedes probar qué tal se te da orientarte. O llevar la aventura al límite practicando cicloturismo o senderismo por las increíbles pistas que recorren la campiña. Pero, si lo prefieres, puedes sentirte en el séptimo cielo descansando en cualquiera de los numerosos lagos de la zona donde te puedes bañar. El festival anual de jazz, los espectáculos habituales de fuegos artificiales y un sinnúmero de parques temáticos aportan un toque de bullicio a la serenidad escandinava.
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