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Las mejores catacumbas que puedes visitar en Roma

catacumbas romanas
Imagen: georgesyrios / Pixabay
Amelia Ang
De Amelia Ang5 jul 2022 Lectura de 5 minutos

Todos sabemos que ir a Roma significa visitar las atracciones imprescindibles, como el Coliseo, el Panteón y la Fontana di Trevi. Pero si lo que quieres es disfrutar de una experiencia fuera de lo común, ¿por qué no echas un vistazo a las catacumbas romanas?

Estos pasadizos subterráneos construidos por el hombre en el siglo I se usaban en la Antigua Roma como cementerios. A diferencia de los paganos romanos, que incineraban a sus muertos, las poblaciones judías y cristianas creían en los entierros religiosos. Sin embargo, en la época del Imperio Romano, no se permitía la sepultura de los difuntos dentro de los muros de la ciudad debido a problemas de higiene.

Por lo que, para poder enterrar a los muertos bajo tierra en secreto, se construyeron las catacumbas judías y cristianas. Las catacumbas también se convirtieron en lugares sagrados de culto, ya que muchos cristianos empezaron a rezar en ellas por temor a las persecuciones. Al legalizarse el cristianismo, las catacumbas fueron perdiendo su popularidad, que no se recuperó hasta el siglo XVII.

Hoy en día, se conservan unas 40 catacumbas cristianas y seis judías que yacen repartidas por Roma, pero no todas ellas están abiertas al público. Para entrar a la mayoría de estas catacumbas es necesario comprar una entrada, y el acceso en sillas de ruedas es limitado. Además, se aconseja a las mujeres que se cubran los hombros y está prohibido hacer fotografías por respeto. Así que solo te podrás llevar el recuerdo de haber estado en estos lugares sagrados.

Si te apasiona la historia o te gusta descubrir el lado macabro de los viajes, prepárate para explorar los secretos que se esconden en las mejores catacumbas de Roma.

1. Las catacumbas de san Calixto

Las catacumbas de san Calixto en Roma
Imagen: Management / Tripadvisor

Situadas a lo largo de la histórica Vía Apia, las catacumbas de san Calixto son las catacumbas romanas más extensas y populares. Estas catacumbas aparecieron en la película Ben Hur y recibieron su nombre del papa Calixto I, quien fue su diácono y administrador.

Las catacumbas de san Calixto fueron el cementerio subterráneo oficial de la Iglesia de Roma, y el lugar de descanso final de cerca de medio millón de cristianos. Su extensión es de más de 19 km y cuentan con cinco niveles, divididos en varias secciones, incluidas la cripta de los papas, la cripta de santa Cecilia y la cripta de los sacramentos.

Si eres una persona aprensiva, ¡no te preocupes! No vas a encontrar ningún cadáver en las catacumbas, todos los cuerpos situados en el recorrido del tour se han reubicado debidamente.

Te recomendamos contratar un tour guiado porque es fácil perderse o confundirse de ruta dentro de este complejo laberinto. Además, de esta manera, obtendrás más información sobre los famosos papas y mártires que se enterraron aquí. Debes tener en cuenta que las catacumbas están lejos del centro de la ciudad. Por lo que te puede interesar este tour que incluye transporte y sale de la plaza Venecia.

2. Las catacumbas de santa Domitila

Las catacumbas de santa Domitila en Roma
Imagen: SergePlunger / Tripadvisor

Las catacumbas de santa Domitila todavía albergan restos humanos, pero no son famosas por esto. El motivo por el que la mayoría de la gente acude en masa a estas catacumbas es para admirar los elaborados frescos que contienen y que representan personajes bíblicos y la historia de la Antigua Roma. Estos frescos milenarios todavía están en proceso de restauración, pero se pueden ver imágenes emblemáticas, como la de Jesús con los apóstoles.

Aquí también podrás visitar la basílica de los santos Nereo y Aquileo, del siglo IV. La basílica subterránea de las catacumbas de santa Domitila es una de las dos únicas iglesias romanas dedicadas a estos dos santos, que se convirtieron en mártires por negarse a cumplir las órdenes militares de matar cristianos.

No te dejes intimidar por el tamaño de estas catacumbas. Hay mucha extensión de terreno que no se ha terminado de excavar, así que no tienes que dedicarle demasiado tiempo. De hecho, este tour exprés en grupos reducidos promete llevarte a las catacumbas y dejarte de nuevo en el centro de Roma en menos de dos horas. Además, si quieres visitar otros lugares de interés histórico cercanos, como la basílica de San Martino ai Monti, este recorrido a pie con varias paradas te permitirá descubrir los tesoros de la Vía Apia.

Aunque no está permitido hacer fotografías, las catacumbas de santa Domitila cuentan con una tienda de regalos en la que se pueden adquirir recuerdos de la experiencia.

3. Las catacumbas de san Sebastián

Las catacumbas de san Sebastián en Roma
Imagen: Tamara G / Tripadvisor

Las catacumbas de san Sebastián han tenido varios usos, entre ellos, fueron una antigua mina de puzolana, un cementerio pagano y, finalmente, una catacumba utilizada por los cristianos. Se dice que el cementerio subterráneo contenía los restos de los apóstoles Pedro y Pablo, y también albergaba los de san Sebastián, que ahora se conservan en la basílica situada encima de las catacumbas.

Por desgracia, la conservación de estas pequeñas y accesibles catacumbas es una de las peores, ya que uno de los cuatro pisos originales de la construcción se ha derrumbado casi por completo. Sin embargo, todavía puedes disfrutar de algunas reliquias impresionantes, como las pinturas del cubículo de Jonás y el busto de san Sebastián de Bernini. Mientras haces el recorrido por las catacumbas, presta atención a los garabatos antiguos que dejaban los devotos en las paredes enyesadas.

4. Las catacumbas de Priscila

Las catacumbas de Priscila en Roma
Imagen: Mimmo B / Tripadvisor

También conocidas como la Reina de las Catacumbas, las catacumbas de Priscila son uno de los cementerios subterráneos más antiguos de Roma, utilizado para la sepultura cristiana. Aquí fueron enterrados los papas Marcelino y Marcelo I, y también se han encontrado en estas catacumbas los restos de santa Filomena.

Descubre los túneles después de que anochezca con este tour nocturno, donde podrás contemplar algunas de las pinturas bíblicas más antiguas que se conocen sin multitudes. En particular, las catacumbas de Priscilla contienen lo que se cree que es la primera representación de María, creada en el siglo III. También puedes encontrar elaborados frescos de la capilla griega, que representan escenas del Antiguo y Nuevo Testamento.

5. La necrópolis del Vaticano

La necrópolis del Vaticano en Roma
Imagen: Christopher / Tripadvisor

Aunque la necrópolis del Vaticano está situada a las afueras de Roma, vale la pena visitarla, en especial, si te encuentras en la Ciudad del Vaticano. Esta necrópolis, ubicada debajo de la basílica de san Pedro, fue un cementerio al aire libre para los primeros cristianos, incluido el mismo san Pedro.

Finalmente, el emperador Constantino construyó una basílica sobre la tumba de san Pedro, y la necrópolis permaneció oculta hasta el siglo XX. Durante el pontificado del papa Pío XII se iniciaron los trabajos de excavación para intentar localizar la tumba de san Pedro. Poco a poco, se fueron descubriendo varios mausoleos y, por último, el «Campo P», donde se había enterrado al apóstol.

Para proteger y conservar la santidad de la necrópolis, solo se permite un número limitado de visitantes a la vez, ya que todavía hay excavaciones arqueológicas en curso. Deberás contratar el tour Scavi oficial para visitar el antiguo cementerio y presentar tus respetos a san Pedro. Además, el recorrido también te permitirá saltarte la cola en la basílica de san Pedro.

6. La cripta de los capuchinos

La cripta de los capuchinos en Roma
Imagen: ricTorino / Tripadvisor

Posiblemente uno de los espectáculos macabros más famosos de Roma, la cripta de los capuchinos técnicamente no es una catacumba, sino un osario. Aun así, la mayoría de los tours para visitar catacumbas, como este tour para grupos pequeños, incluyen un viaje a la legendaria “capilla de los huesos”.

Adéntrate bajo la iglesia de Santa Maria della Concezione dei Cappuccini para descubrir estas seis capillas adornadas con los restos óseos de 3700 frailes capuchinos, que fueron enterrados aquí desde el siglo XVI hasta el siglo XIX. Hay varias criptas dedicadas a partes del cuerpo concretas, como cráneos, pelvis y huesos de las piernas.

Es posible que la cripta no sea el sitio más idóneo para visitar con niños pequeños o personas aprensivas, pero si no tienes aprensión o puedes superarla, te recomendamos encarecidamente que visites este emblemático lugar. Ten en cuenta que no existe con un fin morboso, sino como un recordatorio poético del ciclo constante de vida y muerte: “Eres lo que fuimos. Serás lo que somos.”

Si después de la visita necesitas reponer fuerzas, te recomendamos ir a Trecaffè Due Macelli (situado muy cerca) para tomar un capuchino: esta bebida a base de café expreso debe su nombre a las túnicas con capucha que llevaban los monjes capuchinos.