Habitaciones amplías, está bien comunicado y está el dueño por la casa (sin molestar), te asesora de donde ir, o comer y ver. Lo recomiendo 👍 para pasar unos días relajado. Tiene parkings y una piscina pequeña, para un chapuzón vale perfectamente.
Este fin de semana pasado decidimos mi mujer y yo pasarlo en Portugal, tierra hermana que siempre nos ha deparado agradables sorpresas. Queriamos conocer sin prisa las villas de Ponte de Lima y Ponte da Barca por lo que optamos por este hotel rural a medio camino entre ambas. La elección fue acertadísima. André, con su trato, te hace sentir bien desde el mismo momento de la llegada, enseñándote las instalaciones y pequeños lujos de la casa (sauna, baño turco, piscina, billar, biblioteca, etc) como quien espera que los disfrutes de verdad. Mucha gente que se dedica a la hostelería podría pasarse por Eido Do Luou para aprender como se debe tratar a unos clientes en su establecimiento. Desde los detalles más pequeños (lo bien equipadas que están las habitaciones) hasta la propia arquitectura de la casa (funcional y a la vez bonita), hasta el trato cariñoso de André con Sofía, nuestra hija de 4 años, en los estupendos desayunos, que nos hizo ver que los niños son también muy bien recibidos en este encantador hotel, amén de otros detalles de estupendo anfitrión que es André, nos hicieron pasar un maravilloso fin de semana. Encontramos lo que íbamos buscando. Gracias. Bicos de Sofía para Vodka…
Estuve con mi marido y mi hijo de siete años en el puente de mayo. Es un lugar increíble, las habitaciones son de hotel de cuatro estrellas superior, he estado en alguno de cinco estrellas que no cuidaba tanto los detalles. El lugar genial para descansar y para visitar la parte media-norte de portugal. El dueño que lleva el pequeño hotel rural es tan atento y tan familiar que no sé cómo describirlo, sólo puedo darle las gracias por nuestra maravillosa estancia, por los consejos tan buenos que nos dio cuando le pedimos opinión de lugares para comer o visitar, por su simpatía y su amabilidad y por sus increíbles desayunos. Ganas de volver más tiempo. Mi hijo Martiño echa de menos al dueño!
No he podido resistirme a opinar sobre este pequeño, confortable y rincón de lujo en la ribera del río lima, comarca del minho, he pasado tres días fantásticos con un trato exquisito y lujo digno de cualquier cadena hotelera de alto standing. A un precio increible rodeado de bodegas del famoso vino verde, donde comer y beber en las bodegas de la zona es un auténtico placer para los gustos más refinados. La verdad al ponerme a pensar en alguna pega lo único que se me ha ocurrido es pensar en los pocos días que lo he disfrutado. Volveré
Un sitio estupendo para pasar unos días, con todo tipo de entretenimientos. La casa está perfectamente decorada y llena de detalles. Un sitio excelente para huir del estres y de las preocupaciones, todo esto a cargo de André, una persona atenta, amable y de lo más agradable. Muy satisfechos con esta experiencia y convencidos de que repetiremos algún día.
"Cualquier habitación es única tiene distintas temáticas en función del tipo de huéspedes para parejas, familias, etc..., las habitaciones son ampliadas, tranquilas y soleadas"Leer la opinión entera
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