Hemos disfrutado de 10 dias en este lugar del sur portugués con amigos y la tranquilidad se respira por todos lados. El tiempo es muy caprichoso y cambiante debido a la influencia del Atlantico. Nos alojamos en las cabañas familiares desde las cuales se disfruta del campo plenamente. La playa del pueblo se encuentra a 3 km y es necesario bajar en coche. No estaria mal una senda para bicis y asi no tirar tanto de coche. Tiene una piscina y un pequeño lago que relajan el paisaje. El desayuno es de 9 a 11 h y eso se agradece bastante. En mi opinion es bastante limitado y repetitivo, teniendo en cuenta que pernoctamos 10 noches y el precio tampoco era barato. Puede mejorar mucho.
Habíamos visto fotos y opiniones que recomendaban este hotelito pero la experiencia ha sido todavía mejor. Es una monadita, las habitaciones amplias. El único pero es el baño, un poquito justo. Si vais con niños pequeños estarán encantados: piscina exterior, piscina climatizada de agua salada, un lago con hidropedales gratis y muchos animales: patos, gallinas, ovejas, cabras, jabalíes... Además, los desayunos son súper ricos. Todo casero: tortillas, mermeladas, dulces... Ah, y zumo natural (sí, de esos que ya no se encuentran en los hoteles) Los responsables del hotel súper cercanos, muy agradables y muy cariñosos.
CUIDADO!!!!!!!! Hice mi reserva a través de Booking. Como es lógico tuve que dar mi tarjeta de crédito. El día que me fui, me presente con mis maletas en recepción, entregue la llave y pregunte si estaba todo ok con el pago. Me contestaron que sí, y como es normal me fui a mi casa. Por la noche recibí un SMS, tildandome de H.P. Chorizo. Me acusaban de haberme ido sin pagar. Me puse en contacto con booking y evidentemente, me dijeron que el hotel debería haber hecho el cargo en la tarjeta. CUIDADO!!!! Desorden total y visto lo visto son GENTUZA. Y deben de pensar que todo el mundo es igual que ellos.
Estuvimos en un bungalow frente al lago que esta dentro de la misma finca.tiene de todo,piscina cubierta y descubierta,bicis,caminos con burros,caballos,gatos,perros.internet en todo el recinto y aire acondicionado.desayuno con Sumito natural para parar un tren,zonas de relax con hamacas,puffs,árboles y huertas...zonas con playas y restaurantes cerda..perfecto!
Hay algo encantador en quedarse en una granja en funcionamiento, con campos de maíz, burros y pollos anunciando un nuevo día. Y este hotel ofrece tal escape. Mi única queja fue que era demasiado caro dadas las instalaciones rústicas y los terrenos descuidados algo cansados."Si vais más de tres personas os recomiendo una cabañita de dos habitaciones, muy monas"Leer la opinión entera
¿Es propietario o gestiona este establecimiento? Reclame su perfil de forma gratuita para responder a las opiniones, actualizar su perfil y mucho más.
Hacerse con el control de su perfil