El alojamiento es un hotel rural muy cuco. En pleno centro de Puebla de Sanabria, cómodo, limpio y bonito. El personal muy amable y solicito. El desayuno muy bueno y completo. Dispone de spa privado. Recomendable 100%
El hotel está muy bien ubicado, en pleno conjunto histórico y muy bien cuidado. Nosotros estuvimos en una habitación que era enorme y daba para la fachada principal. Pero el precio es bastante elevado, el del alojamiento y sobre todo el de los desayunos (de 5 o 10 euros por persona)
Una cuidada rehabilitación de la casa del abad, hecha con muy buen gusto, en realidad sólo fuimos a comer y en una época que parecía que Puebla de Sanabria había sufrido una catástrofe que hubiese producido la desbandada general de la población, parece ser que Febrero es el mes en el que todos se ponen de acuerdo para cerrar sus negocios, tiendas, restaurantes, etc. No era el caso de éste establecimiento que no sólo estaba abierto, sino que encima nos atendieron con eficacia, rapidez y simpatía. Gracias al personal un o de mis amigos conoció los habones Sanabreses, y comimos estupendamente. Apuntamos el hotel para futuras ocasiones.
Aprovechando la iluminación navideña del pueblo disfrutamos un fin de semana en el hotel. La experiencia ha sido fabulosa, el personal es muy amable y el hotel está cuidado al detalle, además nos hicieron recomendaciones de restaurantes estupendos en la zona. Nos alojamos en las dos suites, las habitaciones son muy amplias y tienen una decoración preciosa -fusionando el ambiente rural con una decoración actual- los detalles decorativos hacen muy agradables las estancias. A pesar del frío terrible de diciembre todo el hotel está a una temperatura perfecta y las camas son muy cómodas. El spa, si bien es pequeño, está muy bien acondicionado. Pudimos disfrutar solos de sus instalaciones durante una hora, lo cual es muy favorable porque en ningún momento se satura de gente y puedes estar con mucha intimidad. La temperatura del agua está perfecta y puedes complementar el baño con una sauna de vapor. El desayuno continental fue muy casero y completo (bolleria variada, tostadas, café, etc.) y tienen un horario que te permite no madrugar, lo cual es de agradecer cuando quieres pasar un fin de semana de descanso. La ubicación es perfecta porque está en pleno centro del pueblo, cruzando una calle ya estás en la plaza.…
Precioso hotel, extremadamente bien cuidado a todos los niveles, en el centro histórico del pintoresco pueblo, y con personal muy atento. Nuestra suite era muy acogedora y espaciosa, y el spa privado un lujo. Una joya de hotel con mucho encanto.
"Tiene habitaciones para parejas y familiares, son amplias y con todo lo necesario."Leer la opinión entera
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