Guardar tema
Conocer Amboy es realizar un viaje al pasado y fotografiarlo

Si estás alojado en la zona de Calamuchita o estás recorriéndola no podés dejar de

realizar un viaje al pasado y fotografiarlo, tenés que ir a Amboy cuna de Dalmacio

Vélez Sarsfield una de las poblaciones más antiguas de la provincia, cuyas calles y

arquitectura enamoran a los turistas. Amboy está ubicada a 120 km de la ciudad de

Córdoba y a sólo a 19 Km. de Santa Rosa de Calamuchita y a 30 Km. de Villa General

Belgrano. Por la Ruta provincial 5 está en las cercanías del Torreón de Calamuchita,

pero será preciso desviarse por la Ruta 23 hacia Amboy y el desvío está ampliamente

justificado, la ruta está en impecable estado y el poblado bien vale la visita. Cuando

estás llegando ves a la derecha el tanque de agua en forma de torre y divisás a la

izquierda la capilla con dos campanarios; la Pulpería del Indio devenida en una

almacén y una quiniela sin por eso modificar la antigua fachada, luego de algunas

curvitas a la izquierda la Casa Vélez Sarsfield de Ramos Generales, actualmente

Museo (al que me referiré especialmente), y a la derecha Aurelia (aunque

recientemente intervenida mantiene aún más el espíritu regional) donde podés

reanimarte con un café o un riquísimo sandwich de milanesa. muy cerca,en la esquina

de Comechingones (nombre asignado a la RP 23 en el poblado) y Samuel Sánchez,

los regionales de La Nona, merecen un capítulo aparte: allí podés conseguir desde un

helado o agua caliente, hasta los más ricos dulces caseros o remeras con originales

inscripciones regionales de muy buena calidad; combinado con una atención

esmerada. A la vuelta por Samuel Sanchez está el Comedor los 8 Hermanos. Todo es

pintoresco, prolijo y muy limpio en Amboy, y mantiene un estilo intemporal, las

callecitas irregulares con sus bellos y artesanales cartelitos con nombres de antiguos

pobladores (Comechingones) o ciudadanos destacados (Horacio E. Alvarez, Marga

Adela Sánchez, Samuel Sánchez), con asequias que desaguan en el Río Amboy y

hasta los reductores de velocidad hechos con piedras del lugar que no desentonan con

el entorno, aunque logran su finalidad. Ni que hablar de la edificación: el sencillo

edificio comunal, la Despensa Gael con los azulejos explicativos y la prohibición de

galopar por el pueblo.

Tal como relaté la antigua Almacén de Ramos Generales y vivienda de la familia Vélez

Sarsfield es hoy el Museo que es histórico regional y de homenaje, arqueológico,

paleontológico, de ciencias naturales. Se pueden contemplar desde restos

arqueológicos de la población comechingona que habitó la región, hasta restos fósiles

de gliptodontes, megatherium americanum o pseudalopex gimnocercus (de

aproximadamente 10.000 de antigüedad, mesotherium cristatum (de 1.000.000 de

años de antigüedad), junto con ejemplares preservados de fauna, flora, minerales y

rocas locales. Diferentes objetos de la vida cotidiana, laboral o familiar de distintas

generaciones, así como herramientas rurales. En la Sala de homenaje vemos su

biblioteca, algunas copias manuscritas del código Civil, una máquina de escribir, unas

láminas ilustrativas de la cronología de su vida. Llama la atención ver la sencillez y

modestia con que vivía este importante protagonista de la historia argentina, autor del

Código Civil y co-redactor del de Comercio, de numerosos tratados, abogado, político,

profesor, presidente de la Academia de Jurisprudencia.

A la vera del Río Amboy hay un balneario con mesas y p arrillas, donde es posible

descansar.

En las cercanías de Amboy continuando por la Ruta 23 se encuentra la Subestación

Rio Grande colosal obra que es al mismo tiempo una maravilla de la ingeniería y la

mayor central hidroeléctrica de generación y bombeo de América del Sur. Enmarcada

por altas sierras, lagos y ríos se erige esta Central con capacidad de bombear agua

desde un embalse inferior hacia uno superior, para luego generar energía.Cuenta con

mecanismos de operación totalmente automatizados que permiten ingresar al sistema

a plena carga en tan sólo 3 minutos. Su arquitectura es asombrosa, la sala de

máquinas está construida en una inmensa caverna (que podría alojar la Catedral

cordobesa) cavada dentro del Cerro Pelado 130 metros por debajo del lecho del río. A

la sala de máquinas se accede por un túnel carretero de casi 2 km también excavado

en la montaña con un desnivel que permite llegar a los 130 m de profundidad. La

Central cuenta con dos embalses, uno superior -Cerro Pelado- y otro inferior –Arroyo

Corto–, ubicado seis kilómetros más abajo. Desde el Embalse de Cerro Pelado el agua

llega al de Arroyo Corto por bombeo recorriendo un túnel que restituye el agua para la

generación de energía. Esto permite según el sentido en el que giran sus turbinas la

doble función de turbinar o bombear el agua mediante sus 4 máquinas. Su impacto

ambiental es muy bajo, no es contaminante y sus costos de explotación y

mantenimiento son muy poco significativos. Esta obra permitió regular el caudal del río

Grande atenuando las crecidas, y aumentando el abastecimiento de agua embalsada

del río Tercero, favoreciendo favorece la generación de energía de las centrales de río

Tercero.

Tuve la e norme suerte de conocerlo y recorrerlo cuando llevaba poco tiempo en

funcionamiento y fue una experiencia tan interesante como indescriptible;

lamentablemente nunca más pude visitarlo nuevamente. Si volvimos al Lago del

Embalse Cerro Pelado, el mas alto y cristalino de la provincia de Córdoba, donde se

practica buceo justamente por esa característica; es un lugar hermoso que contrasta

rocas de granito con vegetación autóctona y un agradable microclima.