Arraial do Cabo, Cabo Frio, Buzios, Foz y Ciudad del Este –

Quiero contarles un poco de mi experiencia por estos lares de Brasil a modo de guía con algunos datos que puedan ser de utilidad a futuros viajeros.

Fuimos con mi pareja, vivimos en Chaco y salimos con pasajes en Andesmar; la peor experiencia hasta la fecha. El micro nunca llegó por un problema en ruta alrededor de las 00hs. A las 4.30hs tuvimos que sacar pasaje con Rio Uruguay hasta Puerto Iguazú, donde hicimos la denuncia ante la CNRT y pedimos el reintegro.

Bajamos del micro y cruzamos a los andenes de enfrente y en el momento nos subimos a un colectivo urbano que te lleva a Foz. Podes pagar con pesos o reales. Depende de la empresa, Rio Uruguay o Crucero del Norte (con aire y semicama) saldrá $35 o $25 respectivamente.

Nos bajamos en la Rodoviaria/terminal urbana y a tres cuadras nos hospedamos en el Hotel Taroba, muy lindo, por cierto, excelente atención y ubicación para poder hacer noche tranquilos, cambiar los dólares que llevamos e ir sin apuros al aeropuerto.

Cambiamos los dólares en una sucursal de Scappini, en el supermercado Muffato, súper recomendable para abastecerse. La conversión dólar/real estaba 3.11.

El 5 de febrero fuimos en taxi hasta el aeropuerto, salió algo así de $R40, sale más económico ir con Uber, pero son menos los coches disponibles. Mi recomendación es que al pisar suelo brasilero se saquen el chip de los pesos y solo piensen en reales (para esta fecha 1 real $6.90), sino se van a volver locos porque todo les parecerá más caro. Solo para algunas compras de ocio puede valer la pena hacer la conversión para comparar precios, por lo otro, armen un presupuesto con tiempo y disfruten sin pensar en convertir todo el tiempo.

En el aeropuerto de Foz un agua de 500 $R5 y una latita de coca $R8. El vuelo fue por Latam con escala en Sao Paulo para finalizar en Rio de Janeiro, aeropuerto Santos Dumont (SDU). Ambos aeropuertos grandes y lindos pero muy caros, por decirles, un agua de 500ml $R13.

Una vez en Rio, tomamos otro taxi hasta la terminal de ómnibus, la Rodoviaria Novo Rio (Av. Francisco Bicalho). El transito un caos y lleva un rato llegar. Fuimos por la ruta más corta, por Via Binário do Porto. Salen más baratos los taxis convencionales, los amarillos con faja azul o ir con Uber, pero fuimos con los que están a la puerta del aeropuerto que son de Cooperativa, con la tarifa establecida conforme al destino al que vayas. Lo bueno es que todos los móviles cuentan con un cuadro tarifario y un código Qr de la prefectura para corroborar que te cobren por lo que marca el reloj. Pagamos $R69 reales.

Una vez allí, en el primer piso sacamos pasajes con la empresa Auto Viacao 1001 a $R80. Buenas unidades que nos transportaron cómodos hasta Arraial do Cabo. Son unas 3 o 3.30hs de viaje. Bajamos en la Rodoviaria y caminamos hasta Pousada Caravela. Nada lujoso, pero cómodo, bien atendido y ubicado, con buen desayuno.

La primera impresión de Arraial, que es un pueblo sencillo y tranquilo, es que puede ser inseguro, sin embargo, no lo es para nada incluso de noche y la gente es súper amable. En Arraial no hay colectivos urbanos, solo taxis. El pueblo no es grande así que no se gasta más de $R14 desde el centro hasta el puerto, pero estando en Arraial, a calzarse cómodos y salir. En Arraial se camina señores.

Para hacer compras, fuimos en todas las oportunidades al Supermercado Princesa; hay varios en Arraial y en Buzios. Son económicos y tienen variedad.

Les dejo algunos precios: pan francés $R10, pan lactal $R4, leche $R2,50, jugos en sobre $R1, hielo por 4kl $R3.25, Queso barra $R2.40 los 100grs y el jamón $R3, azúcar R$2.30, agua por 5lts $R7, café $R5, Puré de tomate $R2, arroz $R2,70, hamburguesas de pollo por 12u. $R16,50, Carne molida especial (Pa molida) $R14, Papa, cebolla y bananas $R3,50, cerveza en lata Antarctica $R3. Acai $R4, no dejen de probarlo.

Ropa solo compre una buena zunga a $R50. Lavar ropa, el canasto $R44. Ibuprofeno $R30. Medicamentos, cremas, protectores y demás considero que conviene llevarlos desde argentina.

Para comer en Arraial no hay muchos lugares, pero se puede conseguir de todo un poco, desde pizzas y empanadas hasta comida al plato. Un picanha en el centro, para dos salió $R90, muy abundante (chorizo, carne, arroz, farofa, ensalada, salsa criolla, porotos, acelga y no sé qué más).

En la zona de Praia dos Anjos comimos por $R75 en la Garrafa de Nansen y unos exquisitos bolos de bacalao en el rastaurant Bacalhau do Tugo, quedo pendiente el pulpo para la próxima.

Como fuimos con los pasajes y el alojamiento pago, bastaron los USD 400 cambiados a reales más $6000 en la tarjeta de débito para toda la estadía. Debito lo aceptan en todos lados y no tuvimos ningún inconveniente. Súper practico.

Ahora lo más lindo de Arraial, sus playas.

Mucho protector y agua. La arena no es para nada caliente así que fuera ojotas y súper blanca, así que anteojos y protector (reitero) a full. El día de playa termina para las 17hs. Nosotros nunca usamos sombrillas. Quizás con niños sea más necesario para algunos, pero la mayoría de las familias están en el agua constantemente o sobre lonas, solo para no acostarse o sentarse en la arena, no porque sea caliente, en absoluto.

Praia dos Anjos: es parte del puerto. No es apta para bañarse. Apenas para verla de pasada; todos los tours y barcos taxis salen desde allí.

Praia Grande: kilómetros de arena blanca y mar. Ideal para pasar la tarde y disfrutar de las olas. Ambiente tranquilo y con mucho espacio para hacer lo que se quiera. Esta próxima a una de las avenidas por donde están los restaurantes.

Praia do forno: Conviene ir temprano. Para acceder basta ir a Praia dos Anjos y a izquierda hay un sendero o trilha de subida en piedras. Es un tanto agitador y hay que tener precaución para subir y bajar. La playa no es muy amplia, tendrán un par de cientos de metros. La arena también es blanca y el agua es mucho más clara que la de Praia Grande y de similar temperatura, aunque el mar es calmo. Lo que no me gusto de esta playa fue la cantidad de puestos y sombrillas. Caminando hasta el final se puede llevar su propia lona sin necesitad de alquilar sombrillas o pagar consumición.

Praia do farol: solo accesible mediante tour ya que es una reserva natural. Nosotros lo hicimos con la Embarcación Ericka Barreto y no nos arrepentimos. Parte desde Praia dos Anjos a las 12hs y cuesta $R80 mas $R5 de tasa de embarque. Pero a diferencia de otros tours, la duración no es de 3hs sino de casi 7hs. Primero fuimos a Praia do Forno, nos dieron salvavidas y flota flotas y nos tiramos al mar, a unos 8mts de profundidad. Muy linda experiencia. Hay quienes hicieron esnorquel ya que éramos la única embarcación, así que por casi una hora disfrutamos del mar.

Luego fuimos a As Prahinas. Hay quienes bajamos en la cueva del amor, donde se forma una suerte de piscina e aguas transparentes y otros que fueron a la playa.

Posteriormente fuimos a Ilha do Farol, una reserva ecológica. Arenas blancas y aguas turquesas y calmas. Estuvimos gasta que partió la última embarcación y luego salimos para recorrer el Pontal do Atalaia y navegar por el atlántico hasta que se puso el sol. Una experiencia inolvidable.

Ninguna queja de la tripulación ni de los servicios. Se puede comprar queso, salchichas y algo mas hecho en el momento a la parrilla por $R5. Te dan la gaseosa o agua y el pan. Sobre la tarde convidan asado y al finalizar, ananá y sandia.

As Prainhas, el caribe brasilero: para nosotros lo mejor de lo mejor. Fuimos dos veces más por nuestra cuenta. Si van temprano hay poca gente. Lo bueno es que casi no hay sombrillas y solo 3 o 4 paradores y suficiente arena libre para echarse donde se prefiera. El agua es increíble, por lo transparente, tibia y de colores turquesas. La arena blanquísima y fina y el mar súper calmo. Volvería cien veces más solo a esta playa. Se puede acceder caminando o en auto desde el centro (6kl) bordeando el morro o desde Praia dos Anjos también en auto o caminando, aunque la distancia se acorta un poco. La otra opción es ir en Barco taxi desde Praia dos Anjos por $R15.

A Praia Brava y a Prainha no fuimos.

En todos lados dejamos nuestras cosas en la arena sin peligro a que alguien las tocase. Lleven siempre una bolsa para cualquier residuo que pudieran producir.

El próximo destino fue Cabo Frio, una de las ciudades más grandes de la zona. Poco atractiva, pero con playas de arena blanquísima y mar turquesa Praia do Forte. Lo malo, agua muy fría y mucha, muchísima gente, sobre todo en época de carnaval que se llena de brasileros más que de argentinos. Para llegar a esta ciudad, basta tomarse el micro La Salineira que te lleva por $R5.55 desde Arraial o Buzios.

Buzios, la famosa Buzios. Un pueblo mucho más grande que Arraial pero no llega a ciudad como Cabo Frio. Creo que hay más argentinos que brasileros. Mucha gente también, aunque con muchas más opciones de hospedaje y restaurantes. Tiene una vida comercial y nocturna súper activa. Es lo más top de la zona, pero sigo prefiriendo As prainhas de Arraial que cualquiera de las playas de Buzios.

Nos hospedamos en un departamento mediante Airbnb, muy recomendable. Buzios tiene una avenida que lo atraviesa y por donde circulan todas las vans que conectan cada playa y punto de la ciudad por $R3.50

Como la movida de la noche está muy buena, se puede pasar por la feria de la plaza antes de ir por las peatonales de Rua das Pedras, la calle más famosa. Muy festivo el ambiente, mucha gente, pero se puede pasear. Tiendas de todo tipo. Da para sentarse a tomar unas caipirinhas por $R10 y picar algo. Nosotros optamos por unos creps en Chez Michou.

También por noche ir por la Orla Bardot bordeando el mar y recorriendo los tantos restaurantes que hay. Nosotros comimos unas rabas (lulas) increíbles y langosta en el restaurante O Barco, más cerca de Praia dos Ossos.

Por la mañana la típica postal es la de los cruceros y las estatuas de Brigitte Bardot y los pescadores hasta Paraia dos Ossos.

En cuanto a las playas, fuimos a Azeda y azedinha, Joao Fernandez y Joao Fernandinho.

Joao Fernandes, la más popular. Lindo paisaje, pero mucha, mucha gente para una playa tan chica. Ni que hablar de Azeda. Las vistas son lindas, pero al haber tanta gente y poca playa, poco se disfruta. Después de ver estas playas, decidimos volver a As Prainhas.

Para volver a Rio desde Buzios, nuevamente Auto Viacao 1001. Recomiendo sacar pasajes siempre dos días antes, sobre todo si hay un vuelo de por medio y es fin de semana largo o temporada alta. Tuvimos que salir 5.30hs de la mañana. Las vans funcionan después de las 6am así que pedimos un taxi, costo conseguir gente trabajando a esa hora. Dejo el contacto de nuestro chofer, muy amable, +5522999574535.

Rio de Janeiro durante el día, en época de carnaval, es complicado. Muchas calles cercadas, locales cerrados. Pocas opciones para recorrer.

Esta vez por Gol (mejor que Latam) volvimos a Foz. Dos días más en un departamento vía Airbnb. Cruzamos por $80 a Ciudad del Este. En 20 minutos estuvimos. No hubo controles ni aduana ni nada.

El shopping del este nos resultó algo quedado en el tiempo, chico y sin muchas variedad y buenos precios. A 200mts esta Shopping Paris. Son cuatro pisos con muchas tiendas, primeras marcas y Shopping China. Bastante variedad y buena calidad, pero no esperen encontrar precios bajos. Todo está en dólares. Compramos ropa y chocolates.

En Mega Shopping, solo un perfume y unas zapatillas.

En Foz, una buena opción si tenes que hacer el check out pero queres seguir recorriendo, es ir hasta la Rodoviaria Internacional y guardar allí tus valijas a $R5 por bulto.

Fuimos al Shopping JL. Tiene un Muffato y varias tiendas. Sin embargo, no hay mucha diferencia con las tiendas de Av. Brasil. Si rescato la tienda Renner donde compre más ropa que en Paraguay y un reloj Mondaine a muy buenos precios y muy buena calidad.

Por último, solo decir que de Brasil me lleve un dulce gusto que iré saboreando hasta volver, no solo por sus paisajes sino por la calidez y simpatía de su gente. ¡A disfrutar!!!